Casi un mes del 2011 ... el tiempo de los propósitos ya pasó, el de los balances de año está obsoleto ... a estas alturas todos debemos estar actuando, interpretando, atacando proyectos e inmersos en la rutina más o menos placentera de vida.
Yo sigo. Avanzo, crezco, aprendo, V I V O.

Y haciéndolo soy feliz.
Termino un año de revoluciones internas y me temo que esto no ha hech
o más que comenzar. Se me mueve el alma y tira de mí hacia proyectos que pueden cambiar mi vida ... pero ahora son
solo horizontes llenos de luz.
Sigo estudiando. Y además, me gusta. Más que nada que haya estudiado hasta ahora. Me siento bien. Y decir eso a una semana de los exámenes y con todo por hacer, no está nada mal.
Sigo aprendiendo. Un día, una foto. Así un año. Un reto que me está haciendo reconocerme, observarme, conocerme mejor ... además de avanzar en las fotos ... si tenéis curiosidad, ya van casi 200 fotos ...
My 365 project
Sigo conociendo y abrazando gente nueva. Esta vez, ese descubrir me ha llevado a subirme a una caravana muy especial, con tres seres maravillosos con los que espero, no solo viajar, sino también V I V I R. Las podéis conocer en
La Caravana.
Sigo escribiendo.
Sigo leyendo.
Sigo jugando a ser niña y aprendo de mi hijo.
Sigo por aquí.
No tanto como antes, pero sigo, y no me olvido de lo que aquí he aprendido. Así que me preparo una taza de café y voy de visita ... porque hay rincones que no quiero olvidar.
Ahora convaleciente de una operación de menisco que está dando más lata de la esperada. Pero ha tenido su premio, el tiempo de reposo me ha permitido recuperar este espacio. Y hacerlo con la calma que necesito.
Solo tenía que coger aire. Aquí estoy.
Cargada de V I D A.